jueves, 11 de marzo de 2010

Le petit chien


Aujourd'hui je voulais me reposer et dormir tôt, mais un chien est apparu avec pantoufles dans mon lit, c'est la vie !

martes, 9 de marzo de 2010

Lágrimas de sangre


Y como dijo la madre de Boabdil al verlo llorar, debido a que los Reyes Católicos conquistaron La Alhambra al tenerla desprotegida, resultado de su amor por las fiestas y el ocio : "Llora como mujer lo que no has sabido defender como hombre"

Defender y amar a veces son palabras sinónimas. Llorar de alegría y llorar sangre, sin embargo, no.

lunes, 8 de marzo de 2010

Llora la tierra.


Marcelo buscaba una respuesta en el rostro de todo el mundo que cruzaba bajo su balcón. Las palabras que dijo su padre mientras leía el periódico aún le retumbaban en la cabeza:

- ¡El mundo está loco!.

Él, sin embargo, seguía jugando con sus amigos del parque todos los días, como lo hacía desde que tenía memoria y no entendía a que se refería su padre:

- ¿Seré el loco yo? - se preguntaba- lo más raro que he visto últimamente ha sido que vamos más a menudo a comer a casa de la abuela y que pillé a mamá llorando en el cuarto de baño porque se había dado un golpe en el pie - sentenciaba-.

Hacia días que veía en la tele gente llorando, en la calle y gritando muchisimo. Papá me contó que era gente que se había quedado sin nada y que el sufrimiento y la impotencia les hacía comportarse de esa manera

Yo no quería convertirme en un loco de esos que me explicó papá y aprovechando que él trabajaba por la tarde, aunque antes no lo hacía, quise salir de dudas y explicar mi preocupación a mamá:

- Mamá, ¿ estoy loco?
- ¿Por qué dices eso Marcelo? - respondió sorprendida.
- Es que papá dijo que el mundo estaba loco y yo no quiero convertirme en uno de esos - explico Marcelo apenado.
- ¿Y por qué crees que te vas a convertir en uno de esos locos? - preguntó interesada la madre.
- Verás mamá, papá ya no tiene tiempo para jugar conmigo porque ahora también trabaja por las tardes y cuando llega por la noche no le apetece hacer nada,tú, sin embargo, has dejado de trabajar porque me dijiste que querías jugar más conmigo, pero ahora todo está muy raro, estás muy torpe, te golpeas el pie en el cuarto de baño casi a diario e incluso el bocadillo de chorizo se ha convertido en magdalenas.

La madre comenzó a llorar.

- ¿Estamos locos ya mamá?